Las reflexiones son variadas:
- Si México tiene otra compañía que hace lo mismo que el LYF por $43 mil millones de pesos al año menos ¿porque tener otra compañía?
- ¿Pasar la operación de LYF a CFE es privatizar LYF?
- ¿El Estado tiene la responsabilidad de mantener los empleos de LYF?¿Y porqué no otros empleos que se han perdido? Parece como si los ex-empleados de LYF agrupados bajo el SME tuvieran otra categoría superior frente al resto de los mexicanos
- El punto anterior se refuerza en la manera en que los miembros del SME se conducían en sus relaciones laborales: mega gimnasios de 100 millones de pesos, "especialización" en el trabajo (el chofer no puede tomar una escoba, el contador tiene que trabajar sin computadora las lecturas no las puede hacer el ayudante, etc.), las plazas se heredan, el servicio no se mide por empleado; en otras palabras se hace con 40,000 empleados lo que pudiera hacerse con 12,000
- Pagar una liquidación de mas del 50% arriba de lo que marca la ley no es derecho de un patrón, se tiene que mantener toda la planta aunque la compañía esté quebrada
- El dinero de los impuestos de los pocos mexicanos que pagan se utiliza en transferencias a LYF para que ésta pueda mantener a sus 40,000 empleados que tienen condiciones de trabajo que ningún ciudadano tiene
Es muy fácil armar marchas de apoyo a "los compañeros", reditúa mucho políticamente. El mayor vicio de la política mexicana es siempre pensar en el corto plazo, en el aplauso fácil y el voto populachero. LYF era una compañía cara e ineficiente y el hecho de subsidiarla era el mal menor, el mal mayor era la cantidad de inversiones, proyectos productivos y empleos que nunca se llegaron a crear porque las condiciones de compra de electricidad en la zona centro del país eran malas, caras, tardadas y en muchos casos denegeadas. Esos empleos se van a otro lado o a otro país.
Es por eso que debemos presionar al congreso para que tengamos herramientas que permitan decidir a los ciudadanos. Pensemos en un referendum levantado en los estados del centro del país entre todos los ciudadanos con credencial de elector:
- Nos cooperamos todos con $43,000 millones al año para operar LYF con todos sus empleados ($5,300 por famlia al año)
- Opera la CFE y vemos que otra cosa hacemos con ese dinero
Dirían que la pregunta es tramposa pero les aseguro que ante una campaña mínimamente informada los resultados son mas que obvios. Nadie puede desligitimar un referendum, es la voz de los ciudadanos, es mucho mas que una plaza llena o unos macheteros bloqueando carreteras. Un plebiscito o referendum es el terror para los manipuladores, clientistas y alborotadores, simplemente porque la gran mayoría de los mexicanos no entramos en esa categoría.
El referéndum es el camino para las grandes decisiones que tiene México por delante: que reformas queremos, que modelo de país, como obtenemos mas recursos para financiar el desarrollo, la educación, la salud y la seguridad. Vox populi vox dei
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