De la reforma del estado propuesta por Calderón lo único que se ha escuchado son descalificaciones: de ninguna manera...,no pasará...,vemos muy peligroso...,no es bueno para el país...(ni para su partido). Al final del día como siempre, harán dos o tres ajustitos a la ley y un despliegue de medios igual que con la pobre y rasurada reforma energética.
Por eso insisto, la madre de todas las reformas es la instauración del referéndum y plebiscito; las grandes decisiones nacionales llevadas a la ciudadanía. Este instrumento nos va a permitir a los mexicanos avanzar aunque sea una por una en las decisiones que realmente afectan a México. Con referéndum y plebiscito no hay marchas que valgan, ni votaciones a mano alzada, ni cualquier otra amenaza de grupos, partidos, sindicatos o la iglesia católica.
Una lista de los temas que debieran pasar a consulta ciudadana formal:
- La reelección
- Nuevas reglas de contratación de empleados mas modernas
- Libertad a PEMEX para asociarse libremente
- Eliminación de la nada rentable refinación como industria estratégica privativa del Estado
- Transparencia de todos los dineros de los contribuyentes y clara rendición de cuentas
- Fuentes y usos del dinero de los contribuyentes
- Modelo de seguridad pública moderno, eficiente, bien remunerado
- etc.
No importa si nos toma 5 años, llevemos estos temas a la gente en un formato constitucional, sancionado por las autoridades electorales y México se ve a levantar a sus mejores posibilidades; volviendo a representar una de las economías mas atractivas del mundo para invertir y crear empleos, que es en escencia lo único que el país necesita.